Siguiendo la política de egresados definida por la Facultad de Humanidades y Educación (FHE), la Escuela de Letras, realizó el 24 de septiembre de 2009, su primer encuentro de egresados para el rediseño curricular.
Giovani Fernández
Con un nutrido grupo de profesionales, se dio apertura al evento organizad por el director de la Escuela, Carlos Ildemar Pérez y su equipo de trabajo. Pérez enfatizó en la necesidad de congregar a los egresados en un encuentro académico-institucional en el que se discuta la realidad social y el currículo universitario. Resaltó el interés de la Escuela en convocar a egresados a la Facultad para acompañar en nuevos procesos de formación, a los futuros egresados de la institución.
“Son los egresados quienes generan nuevos espacios en los campos profesionales y sociales que permanentemente contribuyen en el posicionamiento de la institución”, afirmó Pérez.
Para los egresados, todo parte de una reflexión de la institución académica sobre sí misma en su entorno social, vinculación curricular, un análisis de su responsabilidad y compromiso con los problemas crónicos de la sociedad y racionalidad en medio de la sociedad.
La profesión deseada
“La realidad es que todos los profesionales de las letras que hoy se desenvuelven en las instituciones, y que salen de las mejores universidades, aplican a diario ciencias y tecnologías aprendidas ahí, sin embargo se sigue viendo a la Escuela de Letras como una escuela trampolín, de tránsito, donde se está hasta que se logra ingresar a la carrera deseada. Es importante dentro del nuevo diseño curricular, crear un instrumento que permita definir vocacionalmente lo que se aspira”, explica la profesora de la Universidad Católica Cecilio Acosta, Alfonsina Hurtado.
Para Hurtado, quién además se desempeña como editora de proyectos especiales del grupo Santillana, lo que distingue a los estudiantes y egresados de Letras es la sensibilidad, la búsqueda, y el placer por la lectura. “Es una Escuela que se construye en esto; es importante que los estudiantes vean el valor de nuestra profesión. Hoy tenemos materias fundamentales dentro del currículo, pero su conexión o practicidad no está clara. Los que estamos aquí nos hemos hecho un camino a pulso”, concluye Hurtado.
La vinculación entre el currículo, los estudiantes, y la sociedad tienen que ser el punto de partida para una reforma universitaria de responsabilización social que no sea meramente cosmética, sino una profunda reflexión sobre el significado social de la producción de conocimiento, y la formación profesionales con un alto sentido de preocupación por su entorno.
La responsabilidad social universitaria exige, desde sus procesos naturales (docencia, investigación y extensión), articular las diversas partes de la institución en un proyecto de promoción social de principios éticos, de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de saberes responsables, a través de la formación de profesionales-ciudadanos igualmente responsables.
Escuela pionera y transformadora
El currículo vigente de la Escuela de Letras de la FHE data de 1995, y a juicio de su director Carlos Ildemar Pérez ya es hora de una renovación. “La Escuela viene trabajando desde marzo del 2006 en las discusiones para el cambio y renovación del plan de estudios, el cual debe responder siempre a las exigencias propias de la realidad político-social, constitucional y jurídica, a los nuevos criterios que en el ámbito del diseño curricular están planteados, a la necesidad colectiva y a la realización del ser humano”.
De mediados de los noventa, han sido muchos los cambios de formas, modos, enfoques, terminologías, categorías y conceptos, tanto para la literatura como para la lingüística, y para el director de la Escuela de Letras resulta necesario y obligatorio, que la Escuela se ponga a tono respecto a esas nuevas expectativas laborales, tan distintas como importantes.
En este sentido, el doctor Carlos Ildemar Pérez se refiere a los aportes de los egresados en Letras, como “fundamentales” para el nuevo diseño curricular, de allí que el testimonio de sus experiencias laborales, recomendaciones y sugerencias, sean imprescindibles para redondear y concluir el nuevo plan de estudios de la Escuela de Letras.
Muchos de los elementos de la reforma, tanto para efectos pedagógicos como de responsabilidad social, están ya presentes en las escuelas de la Facultad de Humanidades y Educación, como por ejemplo la investigación interdisciplinaria, la articulación en ciertos cursos de la docencia con la proyección social, el desarrollo de los métodos pedagógicos del aprendizaje por competencias, salvo que de distintas maneras.
Cambios
El esquema siguiente puede ayudar a visualizar el carácter global y central de la reforma curricular planteada y deseada. La meta es formar a los estudiantes en el enfoque por competencias, con la ya mencionada responsabilidad social universitaria, y promover los proyectos de carácter social, abriendo el salón de clase hacia la comunidad, como fuente de enseñanza significativa y práctica.
Aquí se trata de ser creativos, y de imaginar (no sólo a través de prácticas profesionales sociales, sino también en los cursos teóricos de cada carrera), cómo el estudiante puede aprender lo que tiene aprender haciendo cosas socialmente útiles, formándose como ciudadano informado y responsable.
Esto fomentará la creación profesionales intelectuales, porque a medida que un ciudadano sea un ciudadano-lector, será un profesional eficiente.
Específicamente, a través del perfil por competencia, cada egresado podrá:
1. Corregir textos (estilo y prueba), asesorar en las áreas editoriales y comunicacionales.
2. Investigar, estudiar, criticar y enseñar en las áreas de literatura y lingüística.
3. Crear, inventar y friccionar obras estético literarias.
4. Diseñar, promover, asesoras, y ejecutar proyectos del lectura y escritura, artístico y culturales.
En lo que concierne la proyección social, el objetivo es de trabajar en interfaz con las distintas escuelas de la Facultad de Humanidades y Educación, institutos de investigación, y las diversas facultades de LUZ para implementar proyectos de desarrollo que puedan ser fuente de investigación aplicada y recursos didácticos para la comunidad universitaria. La idea es lograr una integración de la proyección social en el corazón de la institución, donde que gestione las iniciativas estudiantiles y docentes.
Creación y promoción
Letras, como una las escuelas fundacionales de la FHE, arriba a su cincuentenario en medio de innovaciones y compromisos. Además de la docencia, investigación y extensión, Letras es una escuela creadora y de promoción, donde se asume la labor social como un proceso natural.
Programas como Leer es un poder, FudanLectura va a tu escuela (en alianza con la Gobernación del Estado Zulia), actividades en las salas de lecturas indígenas de las Facultades de LUZ, y el acercamiento con las comunidades de los municipios Maracaibo, San Francisco y Mara, son el aval para la escuela de Letras de la Facultad de Humanidades y Educación, para continuar con la articulación entre las líneas de acción institucional y labores extensionistas.